Dios quiere que los jóvenes lleguen a ser hombres de mente
seria, a estar preparados para la acción en su noble obra
y a ser aptos para llevar responsabilidades. Dios llama a jóvenes
de corazón incorrupto, fuertes y valientes, decididos a
pelear varonilmente en la lucha que les espera, para que glorifiquen
a Dios y beneficien a la humanidad. Si los jóvenes tan
sólo hicieran de la Biblia un objeto de estudio, calmasen
sus impetuosos deseos y escuchasen la voz de su Creador y Redentor,
no sólo estarían en paz con Dios, sino que se sentirían
ennoblecidos y elevados. Joven amigo, redundará en beneficio
de tu interés eterno si prestas atención a las instrucciones
que contiene la Palabra de Dios, pues son de inestimable importancia
para ti.Te ruego que seas prudente y consideres el resultado de
llevar una vida sin freno, no gobernada por el Espíritu
de Dios. "No os engañéis: Dios no puede ser
burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso también
segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne
segará corrupción".* Por amor de tu alma, por
amor de Cristo, quien se dio a sí mismo para salvarte de
la ruina, detente en el umbral de tu vida y pesa bien tus responsabilidades,
tus oportunidades, tus posibilidades. Dios te ha dado la oportunidad
de cumplir un elevado destino. Tu influencia puede dar testimonio
de la verdad de Dios: puedes ser colaborador de Dios en la gran
obra de la redención humana...
LLAMADOS A UN ELEVADO DESTINO
¡Ojalá los jóvenes apreciasen el elevado destino
al cual son llamados! Examinad bien el sendero que siguen vuestros
pies. Empezad vuestra obra con elevado y santo propósito
y determinad que, por el poder y la gracia de Dios, no os apartaréis
de la senda de la rectitud. Si empezáis a ir en dirección
equivocada, cada paso estará lleno de peligro y desastre,
y seguiréis desviándoos del camino de la verdad,
la seguridad y el éxito. Necesitáis que el poder
divino fortalezca vuestro intelecto y avive vuestras energías
morales.
La causa de Dios requiere las facultades más elevadas del
ser, y en muchos campos hay necesidad urgente de jóvenes
que tengan aptitudes literarias. Hay necesidad de hombres a quienes
se pueda confiar el trabajo en campos extensos que están
ahora blancos para la cosecha. Los jóvenes de aptitudes
comunes, que se entreguen completamente a Dios, que no estén
corrompidos, por el vicio y la impureza, tendrán éxito
y serán habilitados para hacer una gran obra para Dios.
Atiendan los jóvenes la amonestación, y sean de
mente sobria.
¡Cuántos jóvenes han malgastado en insensateces
y disipación la fuerza que Dios les ha dado! ¡Cuántas
historias dolorosas recuerdo de jóvenes que, por entregarse
a hábitos viciosos, han llegado a ser mental, moral y físicamente
náufragos humanos! Sus organismos están arruinados,
y la utilidad de su vida grandemente menoscabada por haberse entregado
a placeres ilícitos.
Jóvenes indiferentes y descuidados de hoy, os ruego que
os convirtáis y lleguéis a ser colaboradores con
Dios. Sea el tema de estudio de vuestra vida beneficiar y salvar
a otros. Si buscáis la ayuda de Dios, su potencia, obrando
en vosotros anulará todos los poderes opositores y seréis
santificados mediante la verdad. El pecado prevalece de una manera
alarmante entre los jóvenes de hoy día, pero sea
vuestro propósito hacer cuanto podáis para rescatar
a las almas del poder de Satanás.
SED PORTADORES DE LUZ
Llevad la luz a dondequiera que vayáis; mostrad que tenéis
fortaleza de propósito, que no sois indecisos, ni os
dejáis llevar fácilmente por las persuasiones
de los malos compañeros. No deis presto asentimiento
a las sugestiones de los que deshonran a Dios, antes bien tratad
de reformar, restaurar y salvar a las almas del mal.
Recurrid a la oración, persuadid con mansedumbre y humildad
de espíritu a los que se oponen. Un alma salvada del
error y puesta bajo el estandarte de Cristo producirá
gozo en el cielo y añadirá una estrella a vuestra
corona de regocijo. El alma salvada, mediante su influencia
piadosa traerá a otros al conocimiento de la salvación,
y así la obra se multiplicará y sólo las
revelaciones del día del juicio pondrán de manifiesto
su extensión.
No vaciléis en trabajar por el Señor porque os
parezca que es poco lo que podéis hacer. Haced ese poco
con fidelidad, pues Dios obrará junto con vuestros esfuerzos.
El escribirá en el libro de la vida vuestros nombres,
como nombres de quienes son dignos de entrar en el gozo del
Señor. Roguemos fervientemente a Dios porque se levanten
obreros, pues los campos están blancos para la siega;
la cosecha es grande y los obreros son pocos...
TENED IDEAS AMPLIAS
Los jóvenes deberían tener ideas amplias, planes
sabios, para sacar el mayor provecho de sus oportunidades e
imbuirse de la inspiración y el valor que animaban a
los apóstoles. Juan dice: "Os he escrito a vosotros,
jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece
en vosotros, y habéis vencido al maligno".* Se presenta
a los jóvenes una norma elevada, y Dios los invita a
emprender un verdadero servicio por él. Los jóvenes
de corazón recto que se deleitan en aprender en la escuela
de Cristo, pueden hacer una gran obra por el Maestro si tan
sólo quieren prestar oído a la orden del Capitán,
tal como ha resonado a lo largo de las filas hasta nuestro tiempo:
"Portaos varonilmente, y esforzaos".*
Habéis de ser hombres que anden humildemente con Dios,
que permanezcan delante de él con la virilidad por él
impartida, libres de impureza, libres de toda contaminación,
de la sensualidad que corrompe a esta época. Habéis
de ser hombres que desprecien toda falsedad y maldad, que se
atrevan a ser veraces y valientes, que mantengan en alto el
estandarte ensangrentado del Príncipe Emanuel. Vuestros
talentos aumentarán a medida que los uséis para
el Maestro y serán considerados preciosos por Aquel que
los compró a un precio infinito. No os sentéis
ni dejéis de hacer algo simplemente por no poder hacer
algo grande; antes bien, haced todo lo que os viniere a la mano
para hacer, en forma cuidadosa y enérgica...
EL LLAMADO A ALISTARSE
Cristo pide voluntarios que se alisten bajo su estandarte y
sostengan ante el mundo la bandera de la cruz. La iglesia languidece
por falta de la ayuda de jóvenes que den un testimonio
valiente, que con celo ardoroso aticen las indolentes energías
del pueblo de Dios, y aumenten así el poder de la iglesia
en el mundo. Se necesitan jóvenes que resistan la marea
de la mundanalidad y eleven una voz de advertencia contra los
primeros pasos de la inmoralidad y el vicio.
Pero los jóvenes que quieren servir a Dios y entregarse
a su obra, deben primero limpiar el templo de su alma de toda
impureza y entronizar a Cristo en el corazón; entonces
estarán habilitados para poner energía en su esfuerzo
cristiano y manifestarán celo entusiasta para persuadir
a los hombres a reconciliarse con Cristo. ¿No quieren
los jóvenes responder a la invitación de Cristo
y contestar: "Heme aquí, envíame a mí"?*
Jóvenes, poneos resueltamente a la vanguardia, y mostraos
como colaboradores de Cristo, emprendiendo la obra donde él
la dejó, para llevarla a su terminación (Review
and Herald, junio 16, 1891).
Por Elena G. de White