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Entre Hermanos
Las herramientas del carpintero tuvieron una conferencia.
El hermano martillo ejercía la presidencia.
La Asamblea le notifico que tenía que renunciar, porque hacia
demasiado ruido, pero él les dijo: Si yo tengo que salir
de esta carpintería, la Hermana Barrena tendrá que
hacer lo mismo: Ella es insignificante y hace muy poca tarea.
Se puso de pie la Hermana Barrena, y declaro: De acuerdo, pero el
Hermano Tornillo tiene que salir también. Uno tiene que darle
vueltas y vueltas antes de que sirva para algo.
Luego dijo el Hermano Tornillo: Si ustedes lo ordenan, me voy, pero
que salga la Hermana Garlopa también. Todo su trabajo es
en la superficie: no tiene profundidad.
A esto replico la Hermana Garlopa: Conforme, siempre que también
se vaya la Hermana Regla siempre están midiendo a los demás
con su medida, como si fuera la única recta.
Entonces la Hermana Regla se quejo contra el Hermano Papel de Lija,
diciendo: ¿Y que de él? Es demasiado tosco, y siempre
tiene fricciones con los demás.
En medio de la discusión entro el carpintero. Había
venido a trabajar. Se puso su delantal y fue al banco para hacer
un pulpito desde el cual se iba a predicar el evangelio. En su trabajo
utilizo el tornillo, la barrena, el papel de lija, el serrucho,
el martillo, la garlopa y todas las demás herramientas.
Después de terminado el día y su trabajo, cuando el
pulpito estaba ya listo, se levantó el Hermano Serrucho y
dijo: "Hermanos, ahora comprendo que todos somos colaboradores
con Dios".
¡Ah, cuantos creyentes somos exactamente como aquellas herramientas,
siempre quejosos contra nuestros hermanos porque no hacen las cosas
según nuestro parecer! Todas las acusaciones contra las herramientas
eran ciertas: sin embargo, el carpintero hizo uso de todas ellas.
En cada lugar donde él utilizo una herramienta, ninguna de
las demás podía haber servido.
¡Oh cuanto cuidado debemos tener antes de menospreciar una
de las herramientas de Dios!
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