Por Cesar Grassiotto
¿Dónde se realiza ese juego?
¡El mayor espectáculo de la tierra! Muchos salen
de sus países, viajan grandes distancias, llenan aviones,
con un único objetivo: Los juegos Olímpicos. Grandes
estadios con arquitectura moderna llevan a las masas a ver y admirar
atletas que, como héroes, cargan sobre si la responsabilidad
de honrar sus banderas. Millares los observan. Cuerpos bien preparados
con ejercicios hechos hasta el cansancio. Mentes enfocadas en
la victoria. Objetivos bien definidos… Allá ellos
se van, a competir el “Juego de sus vidas”.
Hoy, en cuanto estás leyendo estas líneas, quien
sabe solo por curiosidad o para pasar el tiempo, un gran juego
se está llevando a cobo. Es el mayor de todos los juegos.
El verdadero “Juego de la Vida”. Este juego no se
realiza en estadios, mas si en la sala de tu casa, en tu
ambiente de trabajo, en la sala de clases, en los clubes, en las
calles, en las playas, en la mente y en el corazón. Estos
son los verdaderos escenarios del juego de la vida. Este
planeta, pequeño punto azul dentro de un Universo infinito,
‘es hoy el palco, el centro’, de este incomparable
acontecimiento.
A cada paso, a cada respiración, a cada movimiento, a cada
decisión, deberías llevar en cuenta que estas participando
de algo nunca antes presenciado: el conflicto entre el bien y
el mal. Dos fuerzas jugando, compitiendo, luchando para tener
tu atención, por tener tu devoción, ¡por tu
vida! Puede parecerte extraño, mas muchos hoy no saben
que están viviendo en medio de ese grande espectáculo.
Viven alienados. Sienten muchas veces esa disputa entre las dos
fuerzas, pero prefieren no pensar en ello optando por la neutralidad.
Más, así como en los Juegos Olímpicos, en
el Juego de la Vida no existe campo neutro. Tú y yo debemos
escoger en cual equipo estamos actuando.
Esta serie de temas “El juego de la vida” tiene el
objetivo de aclarar esta realidad “abstracta” que
nos rodea. Es una invitación especial para ti que
te sientes apenas como un simple espectador a escoger un lado,
parar de vivir apenas por vivir y empezar a vivir con objetivos
y blancos. “También es una invitación
para ti que estás jugando del lado equivocado, y sientes
que necesitas de cambios, pero no tienes fuerzas para realizarlas.
Recuerdo un juego de futbol entre São Paulo X São
Caetano, que se estaba llevando a cabo en el estadio del Morumbi.
Luces iluminaban la cancha, hinchas llenaban todos los asientos,
jugadores dedicados y concentrados corrían por el campo,
cuando, dentro de la pequeña área, Serginho,
delantero del equipo de São Caetano sin cualquier motivo
aparente cae, y se desploma en el campo de juego desmayado. Se
observaba correrías, ajetreos, informaciones desencontradas
de aquí para allá. Médicos, masajistas, jugadores,
todos literalmente desesperados queriendo ayudar a Serginho. Infelizmente,
nada más podría ser hecho. Una parada cardiaca fulminante
encerró el ciclo de su vida. Lágrimas y muchas preguntas
rondaban en el corazón de los familiares y amigos: “El
era un atleta, fuerte, preparado. ¿Cómo pudo pasar
eso?
Su corazón, aquel musculo que se escondía dentro
de su pecho, lo traicionó. Aparentemente fuerte y saludable
más con un corazón enfermo. El palco estaba preparado,
las luces, los hinchas esperaban el grande juego, más Serginho
no sabía que su corazón lo traicionaría aquella
noche. La Biblia también nos habla que estamos siendo observados
en este grande “Juego de la vida”.
“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor
nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo
peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la
carrera que tenemos por delante” (Hebreos 12:1).
Una nube de testigos nos acompaña. Somos jugadores, dentro
de ese grande “estadio”, y la pregunta que tengo hoy
para ti es: ¿Cómo está tu corazón?
¿Cómo está tu preparación para ese
juego? La Biblia también nos dice que nuestro corazón,
así como el de Serginho, también es engañoso:
“Engañoso es el corazón más que
todas las cosas, y perverso; ¿Quién lo conocerá?
(Jeremías 17:9).
¿Cuál es entonces la única salida? ¿Cómo
puedo salir victorioso en este “Juego de la Vida”?
El mensaje de hoy se encuentra en el pedido que David hizo,
aquel que escribió el libro de los Salmos: “Crea
en mí, oh Dios, un corazón limpio. Y renueva un
espíritu recto dentro de mí” (Salmo 51:10).
Dios puede darte hoy un nuevo corazón. Nuevos sueños,
nuevos blancos, nuevos planes, nuevos desafíos, nueva vida.
El palco de la vida está preparado, testigos nos rodean
y Dios esta ofreciéndonos un corazón vencedor. La
invitación que te hago hoy es que escojas y decidas
como David, pidiéndole a Dios un nuevo corazón.
 |
Cesar es pastor de los jovenes
de la Iglesia Adventista de Richardson, TX. Es graduado por
la UNASP (2003) en Teologia y tiene maestria en la area de
missiones por la Andrews University. |