Por Karen Collins
“Pérdida de peso garantizada”: ésta es una afirmación
que generalmente hacen los programas para bajar de peso. No obstante,
dos estudios recientes de diferentes programas para bajar de peso
demuestran que el programa no es lo importante, sino la forma en
que cumple con el programa elegido. Estos estudios también
resaltan las razones por las cuales debe seleccionar un método
que mejore su salud en general.
Los informes de los dos estudios fueron publicados en la revista
de la Asociación Médica Estadounidense y en Anales
de Medicina Interna. Ejemplifican las amplias diferencias que existen
en las dietas actuales. Algunas recalcan la necesidad de consumir
menos grasas, mientras que otras limitan los carbohidratos. Algunos
programas comerciales, como Jenny Craig, se basan en comidas envasadas
previamente para controlar el consumo, mientras que las dietas más
populares, como la de Atkins, Zone o Weight Watchers, utilizan planes
de alimentación, y algunas son más detalladas y estructuradas
que otras.
El estudio que analizaba las dietas populares demostró que
el promedio de pérdida de peso era de 4.6 a 7 libras después
de un año. Este promedio incluye el 40 a 50 por ciento de
las personas que abandonaron la dieta en el transcurso del año.
Si solamente se tiene en cuenta a aquellas personas que siguieron
una dieta durante todo el año, el promedio de reducción
de peso fue de 8.5 a 14.5 libras. Estas cifras parecen pequeñas
comparadas con las que anuncia la publicidad de las dietas. Además,
la disminución del consumo de calorías fue de sólo
140 a 250 calorías por día con respecto a los valores
iniciales. Si se tienen en cuenta las cifras promedio, éstas
también ocultan la gran variación que las personas
experimentaron a lo largo de la dieta. Algunas bajaron más
de 20 libras, mientras que otras en realidad aumentaron de peso
con la misma dieta y durante el mismo año.
Cómo encontrar la dieta ideal
El estudio que examinaba los programas comerciales para bajar
de peso descubrió que la mayoría no cuenta con estudios
controlados que respalden sus afirmaciones. El único programa
que incluía una investigación sólida mostraba
que normalmente las personas bajan aproximadamente el cinco por
ciento de su peso entre el tercer y sexto mes de dieta. Los programas
especiales que tienen niveles extremadamente bajos de calorías
y que promocionan una pérdida de peso más rápida
tienen índices de abandono más elevados y, con frecuencia,
aquellas personas que continuaron con el programa volvieron a
recuperar la mayor parte del peso que habían perdido.
La gran cantidad de personas que abandonan las dietas demuestra
la importancia que tiene encontrar un método adecuado para
bajar de peso con el que uno pueda convivir. La dieta más
popular no tiene sentido si no se respeta. El respaldo de un grupo
de compañeros que sigan la misma dieta o de un profesional
especialista en nutrición influye en su esfuerzo; sin embargo,
es probable que necesite varias reuniones.
Un obstáculo importante para la mayoría de las personas
que quieren bajar de peso es que piensan en extremos estrictos.
Si no pueden respetar perfectamente una dieta, la abandonan porque
se sienten frustrados. Sin embargo, estos dos estudios demuestran
que el éxito para bajar de peso no requiere de un 100 por
ciento de adhesión a la dieta. Si se respeta el 60 por
ciento de una dieta, se puede bajar de peso. En realidad, si no
puede modificar alguno de sus hábitos, no espere bajar
de peso. Pero si está dispuesto a realizar cambios, la
evidencia sugiere que puede lograr resultados satisfactorios con
estas mejoras parciales. Igualmente, un estudio sobre pautas dietéticas
del Instituto de Investigación del Cáncer de Estados
Unidos (AICR) para disminuir los riesgos de contraer esta enfermedad
confirma que mientras más pautas se respetan, menor es
el riesgo de padecer cáncer. Es más, con sólo
respetar algunas pautas, el riesgo disminuye significativamente.
Alcanzar y mantener un peso saludable ofrece grandes beneficios
para la salud. Si bien es probable que muchas personas con sobrepeso
no logren el peso ideal por medio de una dieta, incluso una pequeña
reducción en el peso es beneficiosa. Los cambios de alimentación
que se hacen para bajar de peso pueden tener un impacto directo
en la salud al aumentar el consumo de fibras, vitaminas y fitoquímicos,
al mismo tiempo que se disminuye el consumo de grasas. Por lo
tanto, en lugar de concentrarse en las afirmaciones y promesas
de las dietas o programas populares, trate de realizar cambios
saludables y aprenda a mantenerlos.