¿Qué tipo de ejercicios
pueden contrarrestar los efectos de estar sentado todo el día?
Pregunta: Yo hago ejercicio, pero desde que empecé a trabajar
en una oficina, estoy sentada todo el día ¡y eso está
haciendo que mi trasero y mis muslos engorden! ¿Qué
ejercicios puedo hacer para reducir esa zona?
Respuesta: Para la mayoría de nosotros, hacer ejercicio un
par de días a la semana es un eficaz, pero a menudo inadecuado,
sustituto para nuestros perezosos estilos de vida. Y si has pasado
de estar varias horas mínimamente activa -yendo de un lado
a otro de la casa y haciendo mandados- a un trabajo en el que ahora
estás plantada en una silla la mayor parte del tiempo, el
total de calorías que quemabas por día tal vez se
haya reducido a la mitad.
Y si estás comiendo la misma cantidad (o más, porque
ahora tienes una máquina expendedora y golosinas de tus compañeros
de trabajo a tu disposición), las calorías que consumes
no se queman como antes. La energía extra no tiene adonde
ir, así que es convenientemente almacenada para ser usada
más tarde. En tu caso, parece haber ido directamente a las
células grasas de tu trasero y muslos.
Aunque cada aspecto de nuestro mundo moderno –incluyendo la comida
rápida, las grandes pantallas de TV, los autos y las computadoras-
contribuye a llevar un estilo de vida sedentario, nuestros cuerpos
no están diseñados para vivir de esta manera. Supuestamente
tenemos que movernos, aunque no se sabe con exactitud cuánto.
Un estudio trató de descifrarlo. Un estudio de 2005 publicado
en el International Journal of Obesity llegó a la conclusión
de que los humanos comparten muchas características fisiológicas
con otros mamíferos, algo que podría conocerse con
más profundidad al estudiar la cantidad de calorías
que queman los animales por día.
¿Cuántas calorías deberíamos
quemar por día?
Todos los mamíferos utilizan una cierta cantidad de energía
para funciones básicas del cuerpo. Esta cantidad de energía
se conoce como índice metabólico básico, comúnmente
llamado el “metabolismo” del cuerpo. Pero el cuerpo quema aún
más calorías durante el transcurso del día.
Algunas calorías extras se queman al digerir comida y en
funciones básicas del cuerpo, y otras más al estar
activo. La cantidad de calorías que se queman durante la
actividad física puede variar radicalmente. Si todo lo que
haces es caminar al ascensor y subir a tu coche, entonces tu actividad
calórica será mucho menor que si corrieras seis millas
por día.
En este estudio, los investigadores quisieron comparar las calorías
que quemaban diversos mamíferos al estar activos con el número
de calorías que quemaba el metabolismo. Lo que hallaron fue
que los animales quemaban casi el doble de las calorías que
quema su metabolismo.
Para poner esto en términos humanos, si tu índice
metabólico quema alrededor de 1300 calorías por día,
significa que quemarías 2600 calorías más debido
al ejercicio y a alguna otra actividad que hagas, dando como resultado
un gasto total de 3900 calorías por día. Si comes
3900 calorías por día, no subirás de peso,
dado que estarías gastando esa misma cantidad de energía.
Si tenemos en cuenta que una caminata de una hora por día
puede quemar entre 300 y 500 calorías, dependiendo de la
velocidad al caminar, la altura y el peso, todo parece indicar que
una persona está diseñada para realizar de forma natural
el equivalente a ocho horas o más de actividad por día.
Suena exorbitante y poco realista, ¿no?
Quizás no.
Cómo estimular tu nivel de actividad
En comparación, el norteamericano moderno es perezoso. Aquellos
que trabajan en oficinas presentan un promedio de entre 3000 y 5000
pasos en el podómetro por día, y sólo cerca
del 20 por ciento de los ciudadanos norteamericanos dicen alcanzar
la actividad mínima diaria que se recomienda: 30 minutos
por día o 3 horas y media por semana.
Por supuesto, para aquellos de nosotros que no estamos entrenando
para las Olimpiadas, el realizar horas y horas de ejercicio por
día no es una opción. Pero hay algo que está
claro: para mantener controlado tu peso, tienes que moverte –y moverte
a menudo. Esto quizás explique la razón por la cual
las recomendaciones oficiales que sugieren realizar entre 60 y 90
minutos por día de actividad física no sean, después
de todo, tan irrazonables (aunque tal vez sea una cuota que para
muchos es difícil de alcanzar).
Claro, también hay gente delgada que lleva vidas sedentarias.
Y hay explicaciones para esto. En primer lugar, algunas personas
son más o menos propensas a subir de peso que otras debido
a sus genes. Con lo cual una persona con los genes que lo ayudan
a mantenerse delgado puede que no suba tanto de peso por estar inactivo
como lo haría una persona con genes propensos a la obesidad.
O es posible que algunas personas que llevan vidas sedentarias coman
menos, con lo cual no suben de peso. O que algunas de las personas
que viven atadas a un escritorio vayan al gimnasio religiosamente
todos los días después del trabajo y pasen mucho tiempo
activas los fines de semana.
Y, tal vez aún más importante, algunas personas pueden
ser menos sedentarias de lo que aparentan mientras están
en el trabajo: no están todo el día sentados. Los
estudios demuestran que moverse constantemente o ir de un sitio
a otro es algo que definitivamente suma y hace una gran diferencia.
Si te sientas en tu escritorio durante ocho horas seguidas, quemarás
muchas menos calorías que si subes las escaleras una vez
por hora para visitar -en vez de enviarle un email o llamarlo- a
un compañero de trabajo. Si de esta manera quemas 50 calorías
más por hora, en un día de diez horas puedes llegar
a quemar 500 calorías más -¡y eso es casi lo
mismo que correr una hora!
Así que esto es lo fundamental: para mantenerse delgado en
un trabajo de oficina tienes que compensar la energía que
consumes y la que gastas. Agrega más actividad a tu día
para aumentar el total de calorías consumidas. Cuenta las
calorías que consumes y ponte como objetivo comer más
sano. Haz más ejercicios aeróbicos como caminar, correr,
andar en bicicleta, bailar, y/o usa máquinas de ejercicios
cuando entrenas. Trata de hacer ejercicio más tiempo y más
a menudo. Y si puedes levántate y muévete al menos
un poco cada hora.
Por Martica Heaner, M.A., M.Ed., para MSN Health & fitness
Martica es una nutricionista y fisióloga de Manhattan
y una premiada instructora de fitness. Ha escrito para diversas
publicaciones incluyendo Self, Health, Prevention, The New York
Times y otras. Martica es autora de siete libros, incluyendo el
último libro: Cross-Training for Dummies.