Por Pedro Martínez, M.D., C.M.C.M.
El caminar se ha tornado en una actividad muy popular. A parte
de ser una forma excelente de ejercicio, a la luz de los hallazgos
más recientes, se aproxima a ser la actividad ideal. Su
flexibilidad le permite ser practicado casi en todas las circunstancias
y lugares. Es gratis, segura y efectiva. No se necesitán
habilidades o entrenamientos especiales. A pesar de esto menos
del 10 % de la población norteamericana hace ejercicios
tres o cuarto veces por semana. Esto es de acuerdo con el departamento
de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, mejor conocido
por sus siglas en inglés HHS1
Sus alcance se proyectan desde el control de peso, hasta ser
uno de los métodos más efectivos para vigorizar
nuestra capacidad física, mental y espiritual. Dentro de
su multiples beneficio, el caminar favorece al paciente hipertenso
al ayudar a disminuir su presión arterial sanguínea;
fortalece al corazón; disminuye los riesgos de la arteriosclerosis
al disminuir los niveles de las lipoproteínas de baja densidad
(i.e., colesterol malo en la jerga popular); además aumenta
los niveles de las lipoproteínas de alta densidad (ie.,
colesterol bueno o protector)2 ; ayuda a reducir de peso y pudiera
ayudar a prevenir la osteoporosis, 3 En la actualidad, el caminar
se ha tornado en la actividad preferida para los pacientes en
recuperación después de un ataque al corazón.
En realidad, 8 de cada 10 personas mejorían su estado de
salud si caminaran.4
Existen diferentes tipo de caminata. En primer lugar está
aquella que se considera de baja intensidad, es decir a un ritmo
o paso lento. Esto equivale a llevar un ritmo de 18-30 minutos
por millas. Esta es la forma de caminata que se recomienda para
empezar, en especial a las personas que están en sobrepeso,
a los ancianos y para los que están sometidos al programa
de rehabilitación cardíaca. A la anterior le sigue
la caminata de intensidad moderada. Su ritmo es mas rápido
(i.e., 14-17 minutos por milla). La mayoría de las personas
que practican la caminata caen dentro de esta categoría.
El tipo que le sigue se le considera de alta intensidad. Su ritmo
o paso es mucho más rápido que el anterior (i.e.,
10-13.5 minutos por milla). Este es un concepto practicamente
nuevo para la mayoría de los que practican el arte del
caminar. Es el equivalente a un trote lento. Por último
está la caminata considerada de muy alta intensidad. Su
ritmo o paso es rapidísimo (i.e., de 5.33 minutos, que
es la marca mundial, a 10 minutos por milla). Esta última
se considera como un deporte competitivo no como parte de un ejercicio
diario5
Menos de dos veces por semana produce poco o ningún cambio
significativo en nuestro cuerpo, insisten los expertos. Lo ideal
es tres o más veces por semana. Pero si en los momentos
presente no puede más de una a dos veces por semana, no
se desanime. Empiece y verá que con el tiempo se le hará
más agradable y placentero y sin darse cuenta notará
que lo estará haciendo tres o más veces por semana.
En cuanto a la distancia, recomiendo caminar por lo menos de 1-3
millas por semana como etapa inicial. Aumente gradualmente la
frecuencia y la distancia. No se extralimite. Recuerde que si
su objetivo es rebajar debera caminar tres o más millas
por semana.
Muy importante es el planificar su rutina y su ruta. Asegúrese
de apartar el tiempo necesario. No lo deje a la casualidad. Hágalo
como una costumbre. Esto reforzará su voluntad. Recuerde
que el caminar debe tornarse no en una obligación sino
en un placer.
Vístase en forma adecuada y de acuerdo con los cambios
climatológicos. Por eso es mejor estar sobreprotegido que
lamentarse por la falta del mismo. Su zapatos deben ser bajo en
peso (menos de 11 onzas) y que le ajusten comodamente. Los mismos
deberían ser flexibles en su porción anterior pero
con la suela del talón firme y con un buen arco de soporte
y por lo menos de 1/4 a 1/2 pulgadas de espacio entre su dedos
y el final del calzado. Cómprelo en la tarde y asegurese
de medirlo con las medias que piensa usar para caminar. Asegurese
de que su calzado este bien acolchinado, de manera que pueda ayudar
absorbe el impacto de su pie con el suelo.
El caminar debiera ser el tiempo para respirar, para meditar
y/o de mejorar su comunicación con Dios y con sus semejantes.
Mire las nubes, siéntase parte de su ambiente. El caminar
es un tónico para su mente como para su cuerpo.Esto impartirá
vigor a sus fuerzas, robustecerá sus fuentes de energía
y promoverá un estado emocional más vibrante. Usted
le debe esto a su mente y a sus emociones. Notará que en
la mayor parte del tiempo el mero hecho de caminar (i.e. el movimiento
en si) le ayudara a tornar sus momentos bajos (i.e. emocianales)
en momentos refrescantes y relajantes. Realmente el caminar sirve
como una válvula de escape para el estrés.
Comience gradualmente, en especial si su familia le acompaña
Camine unos 30 minutos dos a tres veces por semana. Aumente su
distancia gradualmente cada semana. Comience a un ritmo que le
sea cómodo. Aumente su velocidad lentamente. Haga ejercicios
de estiramiento. 5 minutos antes y después de su caminata.
Respire profundo cada 10-15 pasos las primeras 100 yardas. No
camina entre las 10:30 am a 2:30 pm, a menos que lo haga en un
lugar bajo techo. No abuse del ejercicio. Si nota que se le acorta
la respiración o le es difícil hablar o se siente
mareado o con dolor, pare y descanse. Si le es posible notifíque
su doctor.
Usted puede caminar dentro de un centro comercial si es bastante
grande y cerca de su hogar. Los centros comerciales ofrecen la
ventaja de un ambiente controlado. Por lo tanto puede caminar
sin importar las condiciones climatológicas. Además
las posibilidades de que se aburra son menores.
El sábado es una gran oportunidad de caminar en la naturaleza.
Facilitará su comunicación con Dios. Si no esta
en plan de rebaja, planifique caminar antes del desayuno o la
cena. Notará como se le incrementará su apetito.
Una buena regla: si lo hace antes de la cena, sígale con
cena donde haya una buena variedad de frutas. El beneficio será
mucho mayor.
Para los expertos nada estimula más que una caminata,
pero si se está recuperando de una enfermedad o posee problemas
cardíaco, de diabetes, de hipertensión arterial,
o cualquier enfermedad crónica o debilitante, consulte
con su médico. Este reportaje no debiera sustituir el consejo
de su médico.
Para terminar, recuerde que la clave de una caminata libre de
accidentes es unos buenos zapatos. Además siempre trate
en lo posible de caminar acompañado. Si lo hace muy temprano
o al anochecer asegúrese que el lugar escogido tenga buen
alumbrado eléctrico. Vístase con un ropaje o vestimenta
cuyo material posea colores reflectivos. Por otro lado, lleve
consigo algun tipo de identificación personal, en especial
si es alérgico o usa lentes de contacto o esta tomando
medicinas especiales. En lo posible lleve consigo un silbato o
algun tipo de repelente. No se olvide de que debe de conocer el
area por donde va a caminar.
1 U.S. Department of Health and Human Services. Healthy People
2000: National Health promotion and Disease Prevention Objectives.
1990
2 Journal of the American Medical Association. December 1991;
Vol 266, No. 23. Pags. 3295-3299
3 The Physician and Sportmedicine. Octubre 90; Vol 18, No. 10.
Pag 36
4 The Phycisian and Sportsmedicine. August 88; Vol 16, No. 8.
Page 148
5 Mayers, Casey. Walking: a complete guide to the complete exercise.
Rando House: New York, U.S.A.; 1992. Pags 60-64
Fonte: Artículo aparecido en
la revista
Por: Por Pedro Martínez, M.D., C.M.C.M.
Link Relacionado: http://www.pmministries.com